Jairala convierte a la Prefectura en pionera en la construcción de políticas públicas de paz

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El expresidente de Colombia Ernesto Samper compartió sus experiencias con el prefecto del Guayas y delegados de instituciones públicas, sociales y académicas. La formación de mediadores de paz está entre las conclusiones de Café Paz

Café Paz, el espacio de reflexión promovido por el expresidente de Colombia Ernesto Samper y que encontró en Guayaquil el primer eco fuera del vecino país, permitió al prefecto Jimmy Jairala consolidar al Gobierno Provincial del Guayas como pionero en la construcción de políticas públicas de paz. De hecho, la primera propuesta que surgió de este encuentro de entidades públicas, sociales y académicas, fue la formación de mediadores de la paz, en el marco de un programa que pretende tener como aliado a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).

Café Paz se desarrolló la mañana de este lunes 30 de octubre de 2017 en el hotel Wyndham. Al expresidente Samper se sumaron como expositores el prefecto Jimmy Jairala; la fiscal provincial del Guayas, Patricia Morejón; la presidenta del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam), Laura Cordero; la directora de Bienestar Animal y Gestión Social de la Prefectura, Nathaly Toledo; el secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, Billy Navarrete; y, el director de la Fundación Franz Weber, Leonardo Anselmi.

Samper compartió la experiencia colombiana en materia de paz. Recordó el conflicto interno y la firma del acuerdo del Gobierno de Bogotá con las FARC. “Estamos comenzando a disfrutar del concepto de la paz y de que haya un país en paz”.

Pero también habló de las dificultades de la región para alcanzar la paz: narcotráfico, terrorismo, armamentismo, el cambio climático, a nivel externo: Y a nivel interno: inseguridad ciudadana, afectación a la convivencia social, violencia intrafamiliar, bullying en las escuelas, y delitos surgidos a partir de los problemas de convivencia urbana. “Esta región es en la que hay más homicidios en el mundo (35 por cada 100.000 habitantes) y hay violencia intrafamiliar… No podemos desconocer que una de las causas es la gran inequidad de la región”, puntualizó el exmandatario.

El prefecto Jairala recordó los pasos dados por la institución que él lidera en esta materia. “Había cosas de las que no se hablaba por una especie de pacto de silencio que había en el cometimiento de determinado delito o se hablaba en voz muy baja”, dijo el ejecutivo guayasense. Con ello, aludió a temas como el ataque de las drogas en establecimientos educativos y sectores populares (el tercero que más preocupa a los guayaquileños según sondeos), el femicidio, los casos de violaciones a niños en planteles públicos, la inseguridad ciudadana, la violencia contra los animales, la nefasta influencia de las redes sociales en niños y adolescentes. “La cultura de la paz se la tiene que construir desde los niños en la casa y desde las aulas, y sobre la base del diálogo y la tolerancia”, subrayó.

Los demás expositores también hablaron de los peligros para la paz. Cordero recordó que uno de los principales obstáculos para alcanzarla es la violencia de género contra las mujeres, que representa una violación contra los derechos humanos, pues se accede a ellos de manera desigual. Así, se basó en estadísticas para advertir que seis de cada 10 mujeres ecuatorianas hayan sido víctimas de violencia en algún momento de su vida o que haya 113 casos de femicidio en lo que va del año. “Conocemos las historias de vida de mujeres para las cuales el miedo a morir es parte de su cotidianidad”.

La fiscal Morejón recordó los casos de abuso sexual cometidos contra niños, niñas y adolescentes en instituciones educativas. “Es un hecho reprochable que ha causado alarma y está en nuestras manos buscar la sanción de todos los culpables y la recuperación integral de las víctimas”. Se han logrado avances pensando en el interés superior del niño, agregó; pero lamentó que haya existido un pacto de silencio entre las autoridades y la sociedad. “Debemos apuntar a una cultura de educación de niños y niñas”.

Toledo analizó el tema de la paz desde la perspectiva animalista. “Muchas veces somos criticados, como institución pública, por tratar de erradicar la violencia contra los animales… Pero se equivocan y por eso es necesario abrir nuestra mente como sociedad”, subrayó. Puso como ejemplo el trabajo desplegado por URRA y ERAH, instituciones adscritas al Gobierno Provincial. “Si nosotros trabajamos, hablando de prevención, estaremos dando pasos importantísimos en una concepción de respeto hacia nuestro entorno”. Para ello, sugirió la adopción de animales y de la generación de políticas públicas para la convivencia responsable y la cultura de paz.

Navarrete habló de la construcción de la paz como un derecho humano. El escenario de incertidumbre es uno de los obstáculos, advirtió. “Si hacemos violencia, vamos a tener más violencia. Esa es una espiral terrible para la humanidad”, advirtió.

La segunda parte de la jornada la protagonizaron los representantes de instituciones públicas, sociales y académicas que concurrieron al evento. Cuatro preguntas fueron planteadas para análisis de los concurrentes a través de mesas de trabajo que expusieron sus conclusiones para que, a su vez, sean incorporadas y tabuladas por el expresidente Samper.

La construcción de una sociedad menos inequitativa y de una inteligencia ética, están entre las sugerencias de los concurrentes. Entre las mesas de trabajo hubo la coincidencia en la necesidad de construir una cultura de paz en el Ecuador. “La salvación de las nuevas generaciones es la educación y la construcción de la cultura de paz desde la escuela”, agregó.

Precisamente, otro de los tema de análisis fue el papel de la juventud en la construcción de la cultura de paz y del futuro de cada sociedad. Para ello, se requiere crear empatía de los jóvenes con la sociedad y con los animales, y mejorar la formación en las aulas y en los hogares; además, desmontar la violencia y construir la equidad de género.

Al final de la plenaria, Anselmi destacó el papel de la Prefectura en la construcción de una política pública por la paz. “Hoy es el comienzo de la paz en Guayaquil, el Guayas y el Ecuador”, agregó.

Basado en las propuestas de la plenaria, el ex jefe de Estado Samper sugirió la creación de un programa de mediadores de paz, que surja desde la Prefectura. Para el efecto, Jairala aceptó el compromiso de trabajar con Yuri Chillán, jefe de gabinete de Unasur, y delegó al funcionario de Prefectura Juan José Hidalgo.

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